España es el país con más misioneros en el mundo, 13.000 distribuidos en 130 países

El 41,11% de los habitantes del mundo viven en los Territorios de Misión

Por Redacción

DomundROMA, 20 de octubre de 2013 (Zenit.org) – España es el país que más misioneros envía a la Iglesia Universal. Hay alrededor de 13.000 misioneros españoles en el mundo, repartidos en 130 países. La media de edad de los misioneros es de 71 años y las mujeres representan el 54’19%. Además, el 50% son religiosas, el 36% sacerdotes, el 7% laicos, el 6% religiosos, y un 1% obispos. Los datos los ha dado a conocer Obras Misionales Pontificias de España en ocasión de la la Jornada Mundial de las Misiones.

Como recordó Francisco en el mensaje del DOMUND 2013 «todo el mundo debería poder experimentar la alegría de ser amados por Dios, el gozo de la salvación! Y es un don que no se puede conservar para uno mismo, sino que debe ser compartido. Si queremos guardarlo sólo para nosotros mismos, nos convertiremos en cristianos aislados, estériles y enfermos. El anuncio del Evangelio es parte del ser discípulos de Cristo y es un compromiso constante que anima toda la vida de la Iglesia

Las ayudas que la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe envía a misiones se dividen, según su destino, en dos grandes partidas. Por un lado están las ayudas ordinarias (24.604.999,98€) destinadas al sostenimiento de los territorios de misión y por otro lado las ayudas extraordinarias  (42.718.118,14€), para construcciones, vehículos, emergencias y formación. A estas cifras hay que añadir 16.923.247,73 euros destinados a seminarios y centros de formación de misioneros.

En el dossier facilitado por Obras Misionales Pontificias de España, explican que con 1 euro se cubre la necesidad de material higiénico de una familia al mes en Albania, con 20 euros se puede pagar la matrícula de estudio de un niño en Burkina Faso, con 120 euros se cubren los gastos de un alumno de un internado en Myanmar y con 2.900 euros se abastece de medicinas un centro de salud en un barrio de Dakar.

Los Territorios de Misión son las 1.103 circunscripciones eclesiásticas que dependen de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos. Representan el 37% de la Iglesia Universal. El 41,11% de los habitantes del mundo viven en los Territorios de Misión. Allí conviven 200.284.770 católicos, lo que representa un 7.02% de su población.

En los Territorios de Misión, están actualmente trabajando 62.133 sacerdotes. Cada sacerdote atiende de media 45.874 habitantes. Esta cifra supera más de dos veces la media mundial. La Iglesia de los territorios en misión celebró 4.565.801 bautismos en un año. Lo que representa el 27,25% de los bautismos del mundo

En lo territorios en Misión, la Iglesia católica atiende 26.711 instituciones sociales: hospitales, residencias de ancianos, orfanatos, comedores. El 22,81% de las instituciones sociales del mundo están en los Territorios de Misión. Además, la Iglesia Universal se encarga de 99.045 instituciones educativas: guarderías, escuelas, universidades, formación profesional. El 47.23% de las instituciones educativas se encuentran en los Territorios de Misión

Crónicas desde Kalalé – 10 Así avanza la construcción

Aquí en Benín no falta trabajo. La construcción avanza a buen ritmo, pero cada etapa es una aventura. Hasta julio, nuestros obreros estuvieron entregados al módulo de colaboradores, que ya está casi terminado. Sólo falta ponerle el tejado, con las innovaciones que se les proponen desde España. Están muy contentos de poder convertir esta obra en un “máster de construcción”, por todas las técnicas  que están aprendiendo y que aquí no se emplean.

En el mes de agosto, se empezaron a levantar las paredes de la zona de las religiosas. ¡Ya van por el segundo piso! …        Y eso que lo compaginan con la construcción de la torre de los depósitos de agua.

Ahora, mientras concluyen estos “cabos sueltos”, están empezando a excavar para la cimentación del primer módulo de clases y la casa del guarda. Aunque todo ello es de proporciones muy normales, aquí resultan impresionantes. A los niñitos de la Misión les da vértigo subir al segundo piso de la obra, y ya se nos han ofrecido varias personas para mudarse a vivir a la “mansión” del guarda.

En fin, grande o pequeño, esperamos que el Colegio esté pronto construido y puedan ser muchas las niñas que se beneficien de una educación en todos los aspectos (académica, humana, espiritual), que les proporcione una vida mejor. ¡Que la Virgen Mater Salvatoris acompañe siempre nuestros pasos y nos conforte en sus brazos de Madre!

 

 

 

Crónicas desde Kalalé – 9 “Es a Dios a quien oímos”

Este mes de agosto, hemos podido contemplar de cerca la misericordia de Dios, manifestada en diversos sucesos cotidianos.

La primera semana abrió el mes con un buen susto: fuimos al dispensario de Kalalé para visitar a Miskael, un joven de unos 17 años del grupo de confirmación, que estaba gravemente enfermo de paludismo, pues le había afectado cerebralmente. Le llevamos un zumo y unas galletas, pero nos encontramos con que estaba inconsciente. Para colmo, al laboratorio no habían llegado aún los resultados de los análisis, y la sensación era de impotencia. Nos impresionó profundamente la carencia de medios ante situaciones tan extremas.  La M. Belloso llamó a Gunu, el chófer, para que se llevase al chico y a sus padres al hospital de Parakou, algo mejor preparado. Gracias a Dios, llegó bien al hospital y al día siguiente nos dijeron que ya comía y se encontraba mejor. A los tres días vinieron sus padres para darnos las gracias y decirnos que Miskael estaba ya recuperándose en casa de su abuela. ¡Bendito sea Dios!

También hemos podido experimentar una vez más la buena relación que hay aquí entre los creyentes de diferentes religiones. Acabado ya el mes del Ramadán, recibimos visitas de diferentes grupos de niños musulmanes que venían para pedirnos el tradicional “aguinaldo”. Estaban arreglados, a su manera, como en España se arreglan para Nochebuena, y se contentaban con recibir unas galletas, que solían dar al mayor del grupo para que las guardara.

El jueves 15, día de la Asunción de Nuestra Señora, hicimos una romería. Durante el recorrido nos fuimos encontrando a medio pueblo de Kalalé y de sus alrededores, pues el jueves es día de mercado. Todos nos saludaban extrañados de vernos caminar en fila con el rosario en la mano. Al llegar al terreno encontramos a los obreros musulmanes y a los de la religión tradicional trabajando, y todos nos felicitaron por el día de fiesta que celebramos los cristianos.

Otro día acompañamos al P. Paul en su visita a los poblados. Estuvimos saludando y rezando con las comunidades cristianas de Gandobaka y Angaradebú. En la primera, eran dos o tres personas, y no pudimos entrar en la iglesia porque el hombre que tenía las llaves había salido al campo. En la segunda, no creo que llegasen a diez. No obstante, ya nos gustaría a muchos cristianos rezar con esa reverencia y fervor… Asombra ver la perseverancia y celo misionero del Padre por sembrar el Evangelio: a veces no viene nadie a la cita, pero él sabe que la semilla de la Palabra de Dios es eficaz y da fruto, aunque él no lo vea.

El domingo 25, después de la Misa, fuimos a la obra con algunos niños y jóvenes de la comunidad. La recorrimos entera, explicándoles un poco la función de las habitaciones. Alguno de ellos subía con cierto miedo, pero cuando llegamos arriba de la torre de agua les gustó mucho la vista del paisaje. Dejamos un minuto de silencio y les preguntamos: “¿Qué oís?” y Tanko (la mayor de los niños del internado) dijo: “Es a Dios a quien oímos”. Esperamos que Él nos siga permitiendo ser instrumento suyo para que muchos, como ella, le encuentren.

 

Crónicas desde Kalalé – 8 Refuerzo misionero

Los días anteriores a viajar a Cotonou, para poder irnos tranquilas, visitamos bastante la obra. Ibamos  a despedir a la M. Ana y recibir a las dos Madres que venían de Madrid, junto con Myriam, nuestra arquitecta, y su marido.

El martes, día 2 de julio, al alba, salimos hacia Cotonou. Como en  África no se desaprovechan los viajes nos acompañaron Thérèse –una joven de la parroquia– y Lashida, la niña de la Misión que tiene una gran pérdida auditiva, para ir al médico de Lashida, y volver juntas en autobús desde Cotonou. Nosotras emplearíamos el tiempo que nos quedase en “recaditos administrativos” en la gran ciudad.

El viernes 5 hicimos el intercambio de pasajeros en el aeropuerto. ¡Qué alegría recibir un refuerzo en la Misión! A partir del sábado, en que llegamos a Kalalé, comenzó una intensísima semana de trabajo de obra, para aprovechar a fondo la sabiduría de Myriam. Cuando ella vuelve a Madrid, seguimos en contacto, pero no es lo mismo que tenerla con nosotras. Normalmente, nuestros obreros plantean los problemas que ven en las propuestas españolas. ¡Entonces viene el momento terrible de enfrentarse a Internet y, siempre que hay urgencia, nos pasamos un par de días sin conexión! En fin, con la gracia de Dios, los edificios van avanzando y la obra será toda de Él.

La semana siguiente, más “tranquila”, nos permitió volver a la normalidad de la vida de la Misión. Las Madres venidas de España pudieron empezar sus estudios de las lenguas de aquí, y retomar un poco el refuerzo con los niñitos, en especial con Lashida, que lleva mucho retraso por su problema de audición.

El viernes fuimos a visitar los poblados donde están los niños que tenemos en la Misión durante el curso, para buscar a Tanko, una niña de unos 12 años a la que, si no continúa sus estudios, pueden casarla con un señor no elegido por ella, o quedar embarazada e interrumpirse todo el esfuerzo que se ha hecho hasta ahora.

La visita a los poblados fue una maravilla: intentamos pilar maíz, cocinar una corteza de árbol, visitamos a los enfermos –de paludismo o de picadura de serpiente-. La gente nos fue regalando mazorcas de maíz, huevos, calabacines… Además, en cantidad, porque adoran a Mon Pére y a Mamá Cecile, que venían con nosotros.

Por fin, llegó del campo el padre de Tanko. Tanto él como la madre estaban de acuerdo en que continuara sus estudios y viniese a la Misión, pero la cara de la niña manifestaba claramente que le costaba separarse nuevamente de los suyos y reanudar el esfuerzo intelectual. Vamos a cuidar mucho de ella para que se encuentre lo mejor posible.

Al final de la semana despedimos a los dos seminaristas que han estado en Kalalé casi un mes, aprendiendo boo con los Padres, y viviendo en los poblados con la gente de ahí. La verdad es que todo son regalos de Dios, que no deja de enviar obreros a su mies.

 

 

 

 

Concurso de Talentos en Mongazon

Los jóvenes del Colegio Mongazon – Angers (Francia)- se han tomado muy en serio la ayuda al Colegio Mater Salvatoris de Kalalé y bajo la coordinación de Noëlle Benoist, alumna de Terminal (2ºBto), han estado organizando actividades benéficas todo el año: venta de dulces, de polos, ingresos de la cafetería y un largo etcétera. Pero se han superado en el mes de mayo con la organización de un espectacular Concurso de talentos en el que participaron numerosos alumnos de la prestigiosa institución educativa mostrando sus múltiples capacidades artísticas. ¡Bravo por estas iniciativas y por todo el esfuerzo realizado! ¡Muchas gracias!

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Les jeunes collégiens et lycéens de Mongazon ont pris vraiment aux sérieux le défi d’aider l’École Mater Salvatoris de Kalalé et, coordonnés par Noëlle Benoist, de Terminal, ont organisé au cours de l’année, des nombreuses activités bénéfiques dans ce but : vente de gâteaux et de frites, de polos, revenus du foyer du Lycée, et une longue liste d’autres initiatives. Mais ils se sont dépassés dans le mois de mai avec l’organisation d’une magnifique Soirée de Talents dans laquelle des nombreux jeunes de la prestigieuse Institution éducative ont participé partageant leurs remarquables capacités artistiques. Bravo pour tous ces projets et pour tout l’effort réalisé! Merci beaucoup !