DIRECTAMENTE DESDE KALALÉ – 2 Las dos últimas semanas de la pre-rentrée

Las dos últimas semanas de la pre-rentrée, las canciones de moda y la entrega de los uniformes.

Estas dos últimas semana antes de que comience oficialmente el curso han sido muy activas y estamos contentas porque hemos visto los frutos de todas las actividades previas al comienzo de curso que hemos hecho durante el mes de septiembre..

            Ya estamos aquí al completo la Comunidad, pues ha vuelto la Madre Valeria. Al día siguiente de su llegada, comenzaba otra intensa semana escolar. Desde muy tempranito comienza la carrera de obstáculos, que la tenemos bastante cronometrado. Nada más terminar la Misa y el desayuno, volvemos al Colegio para jugar un rato con las niñas en el patio hasta que se forma la fila para rezar. Este es uno de los momentos más bonitos del día. Las niñas rezan en francés, boo, baribá y fulfulde; y siempre terminamos con una canción. La que se ha convertido en un auténtico “hit-parade” ha sido la de Jésus est mon ami, mon ami de tous les jours; Marie est ma maman, ma maman de tous les jours. Nos han llegado mensajes en los que dicen que por todos los rincones de Kalalé se oyen nuestras canciones. ¡¡Estamos muy contentas de saber que hemos alcanzado uno de los objetivos de la pre-rentreé.

            Hemos seguido con el mismo criterio de enseñar canciones, poesías, cuentos y, en algunos casos, matemáticas y manualidades. A las niñas se las ve encantadas, aunque tenemos que seguir insistiendo en que adquieran determinados hábitos y normas de comportamiento. Durante los recreos estamos intentando enseñarles algunos juegos, entre ellos saltar a la comba. En el terreno de la comida ya hemos pasado a la cuchara ¡e incluso algunas ya quieren comer en la mesa! Poco a poco y con paciencia, todo llegará.

Colegio Mater Salvatoris Kalalé

            También durante estas dos semanas ha tenido lugar la Asamblea Diocesana en N´Dali. Fueron la Madre Valeria y la Madre Laura en representación de todas. A todos los nuevos –entre los que se incluía la Madre Laura– les hicieron subir al estrado para hacer todo lo que se les dijera… ¡que era nada menos que bailar! ¡¡Imaginaos a la Madre Laura!! El P. Paul, que también estaba allí, le miraba los pies para ver si los movía… La verdad es que supo salir airosa de la situación, pues lo hizo todo de manera tan discreta que pasó desapercibida. Después de las bromas, dijeron los nombres de cada uno de los nuevos agentes pastorales y de qué misiones se iban a encargar en la Diócesis.

            Al finalizar todas las reuniones, el Sr. Obispo tomó la palabra y, entre otros asuntos, anunció la bendición de todos nuestros edificios y, en especial, la capilla para el día 19 de noviembre. ¡Invitó a todos los asistentes a venir a acompañarnos en ese día tan especial para nosotras!

            Ya de vuelta, las Madres fueron a la inauguración del despacho del “concejal católico”, que así fue mencionado en el discurso ante los invitados. Es realmente un paso importante para Kalalé y supone progreso, puesto que es allí donde han de hacerse las legalizaciones de todos los documentos relacionados con la administración, como son actas de nacimiento, defunciones, etc. La ceremonia comenzó con el rezo del imán y del P. Johnson; después los peulh bailaron danzas tradicionales con calabazas en los pies y el concejal leyó su discurso de agradecimiento a la alcaldía y a todos los benefactores que habían hecho posible el despacho.

            Y llegó también el tan esperado día de la entrega de uniformes y reunión con los padres de las alumnas. Por la mañana entregamos las mochilas y el chándal a cada niña. Hacia las once comenzaron a llegar los padres y representantes de las alumnas. En cada una de las clases, las niñas hicieron una demostración de todo lo que habían ido aprendiendo en este mes de preparación. ¡¡Todo salió muy bien, dentro de lo posible!! Cada niña salió con su mochila, en la que iba el uniforme completo y algunos recambios. ¡¡Estaban contentísimas y muy agradecidas!! Cuando vieron entrar los uniformes en el aula, todas aplaudieron de la emoción e intentando decir Mater Salvatoris, se oían mil versiones: en el caso de las mayores, Masée Salvatoris; las pequeñas decían Ater Atatoris. Nosotras estábamos emocionadas oyendo y viendo los esfuerzos que hacían para decir Mater Salvatoris. ¡¡La Madre Félix estaría contentísima de ver a estas niñas africanas decir “Madre del Salvador”!!

Uniforme Colegio Mater Salvatoris Kalalé

            La semana próxima empezamos el primer curso de la andadura del Colegio Mater Salvatoris de Kalalé. ¡Lo esperamos con gozo y dando gracias a Dios que ha permitido a la Compañía del Salvador servirle en tierra de misión ad maiorem gloriam!

Directamente desde Kalalé – 1. ¡¡Las aulas del Colegio se han llenado de vida!!

¡¡Estamos deseando contaros que desde el día 2 de septiembre las niñas han empezado a venir al Colegio Mater Salvatoris de Kalalé!! No es todavía el curso oficial, que comienza el día 29, pero de este modo las niñas van cogiendo esos hábitos que en el mundo occidental nos parecen tan normales y comunes y que aquí hay que empezar por enseñar.

Esta pre-rentrée (o “pre-vuelta”, “campamento de verano”, “pre-colegio oficial”, como queráis llamarlo) comenzó como ya hemos dicho el martes 2. Tanto nosotras como todas las personas cercanas a nuestra labor –los Padres de la Misión, las auxiliares, los encargados Zacarías, Aymar, Gildas, los guardas y los trabajadores de la obra– vivimos ese primer día con inmensa alegría. Zacarías y Aymar no paraban de hacer fotos y decir que ellos también querían estudiar aquí… ¡Para ellos es ya un poco tarde!

Las niñas vienen de 8:00 a 12:00 de la mañana. Dedicamos la primera hora y media a trabajar el francés mediante cuentos, poesías y canciones. A las 10, vamos al patio para que coman y jueguen. A las 10:45 empieza la segunda sesión, centrada en el desarrollo de la psicomotricidad a través de actividades como pintura, plastilina, construcciones, costura.

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Las niñas están agrupadas por niveles:

  • CIP: son las más pequeñas y están con la Madre Laura
  • CIG: es el curso anterior a nuestra Primaria y están con la Madre Valeria.
  • CP: es el curso equivalente a 1.º de Primaria. Están con la Madre Angélica.

Al terminar la Misa en la Misión, nosotras también hacemos con nuestra camioneta de “ruta o transporte escolar” desde “Kalalé centro” hasta el Colegio, para que no tengan que venir andando. Nos ayudan Bernardette y Zouliath. El primer día trajimos a cuatro niñas del internado de los Padres; al día siguiente, diez… Como le dijimos a Maman Cécile que tuviera a las niñas preparadas para salir en cuanto terminase la Misa, el segundo día de clase, mientras cantábamos a la Virgen, ¡¡entraron en la capilla un par de niñas con un enorme trozo de pan en la mano porque no querían que las dejáramos en tierra!! ¡Con la otra mano, se prendieron a nuestros hábitos para asegurarse de que nos las traíamos! La acción de gracias de ese día fue cantar en boo Maalia Jesu Da, Wa pii Da Maalia… (“María, Madre de Jesús, te saludamos María…”) con las niñas que traíamos en nuestra camioneta-bus escolar.

¡¡Qué gusto da verlas disfrutar con todo!! Las más pequeñas no paran de repetir como loros sus primeras frases en francés, que aprenden con la Madre Laura, hasta el punto de decirle Je m´appelle ma soeur en vez de decir su nombre. Durante la comida están sentadas en cuclillas en el suelo, todas calladitas. Después, vienen hacia nosotras corriendo y limpian sus diminutas caras en nuestros hábitos, que se han convertido en ¡los “babis del común”!

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Y qué contar de enseñarles cómo ir al baño. Es cierto que la mayoría, contrariamente a lo que habíamos imaginado, no tiene miedo al agujero del inodoro, pero hay que ayudarlas porque o no saben sentarse, o no llegan o, en el caso de algunas, traen unos vestidos tan amplios y vaporosos que acaban por mojarlos… ¡Una auténtica odisea!

Y una buena noticia: ¡hemos encontrado una “maman” para las niñas del internado. Se llama Ganí. Es muy dulce y, por ahora, también nos ayudará en el Colegio.

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¡¡Cuántas gracias damos continuamente a Dios por ir abriéndonos el camino!! Tenemos mucho trabajo por delante, hay mucho que enseñar a los auxiliares y a la joven madre de familia que nos ayuda en administración, pero confiamos en que Él, nuestro Maestro y Salvador, seguirá guiándonos para servirle lo mejor que podamos en estas almas tan amadas de su Corazón.

Crónicas desde Kalalé 24. Dos últimas semanas llenas de sorpresas

¡Escribimos esta crónica con gran ilusión desde la recién estrenada zona de Comunidad! Hasta ahora hemos estado viviendo en la zona que va a ser la destinada a los colaboradores. ¡Otro paso adelante!

Estas dos últimas semanas han sido intensas, llenas de sorpresas. El Señor va preparando de este modo nuestro corazón para estar disponibles en todo momento para lo que Él quiera, como Él lo quiera y cuando Él lo quiera.

La primera salida de la rutina diaria fue el viaje que las MM. Ana y Angélica tuvieron que hacer a Cotonou por unas cuestiones relativas al pasaporte venezolano de la M. Angélica. Las peripecias fueron tales que la M. Angélica acabó viajando a Caracas para tramitar un nuevo pasaporte. Allí aprovechó para hablarles a las niñas de Maracaibo y de Caracas sobre la Misión en Benín. ¡¡Los Padres dicen que a la M. Angélica deben saludarla ya por su nombre y apellido todas las azafatas del lugar!!

En ausencia de las Madres, la M. Valeria y Valentin aprovecharon para hacer una limpieza en profundidad de la zona de Comunidad, a la que se iban a trasladar de manera definitiva. Trabajaban un tanto en vano, porque el resto de obreros, soldadores o pintores no tardaban mucho en volver a ensuciarlo todo, pero como decía con gran ánimo Valentin “aunque los ojos de los hombres no nos lo agradezcan, Dios sí nos da las gracias por el trabajo realizado”. La Madre se había trasladado de nuevo a la casita de la Misión, pues los Padres la habían vuelto a acoger para que no estuviera sola por las noches.

MaterSalvatoris_Kalale_Cronica23 Comunidad nor-oeste

¡Grande fue el gozo de la M. Valeria cuando regresó la M. Ana! Ella, que pensaba que podía ser eremita, se convenció totalmente de las ventajas de la vida en comunidad, donde es mucho más fácil afrontar y sobrellevar las responsabilidades y dificultades. El reencuentro fue el jueves por la noche como estaba previsto, aunque casi de milagro, porque también el viaje de regreso de la M. Ana tuvo un imprevisto: ¡había una vuelta ciclista en desde Parakou a Dassa!  Ahora en Benin organizan tours, como en Francia… y la M. Ana pasaba por allí en ese preciso momento. Después de casi tres horas de espera en la carretera para que pasaran los ciclistas –según los policías iban a ser apenas diez minutos– y sin haber visto a las “celebridades”, la Madre pudo continuar su viaje.

De todos modos, la M. Ana no perdió el tiempo, ya sabéis nuestro lema: “Que el ocio no tenga lugar en esta casa”. Aprovechó sus horas de forzado parón para trabajar en el ordenador con las programaciones del nuevo curso. Como solemos decir entre nosotras, y eso lo entenderán muy bien nuestras lectoras venezolanas, “eso solo le pasa al Coyote y a nosotras”.

El 16 de mayo, festividad de San Andrés Bobola, S.I., comenzamos la mudanza a la zona de Comunidad y ese mismo día pudimos dormir en “nuestra Casa”. El recreo de la noche lo hicimos todavía en la zona de colaboradores y ¡fue providencial! porque las lluvias tropicales inundaron parte de esa zona y pudimos llegar a tiempo. ¡Parecía que las cataratas del Niágara cayeran por las celosías!! Así que tuvimos que limpiar y limpiar… Cuando pudimos retirarnos a descansar, estábamos “agotadas en el Corazón de Cristo”.

El sábado, a la hora de comer, en plena mudanza, tuvimos una agradable visita. Llegó Bethany, la joven americana voluntaria de Peace Corps, con unos amigos para conocer la Casa. Estaban muy interesados en todo lo que estamos haciendo y nuestros proyectos y pasaron largo rato con nosotras.  Al terminar, hicimos una comida rápida y ¡a la catequesis!

Ese mismo día pusimos nuestra primera lavadora. ¡¡Fati estaba maravillada!! Se preguntaba de dónde salía el agua de la máquina, no se creía que “eso” lavara. ¡¡Cuando sacamos la ropa, se quedó de piedra!! Y fue de asombro en asombro, porque también le maravillaron las pilas del lavadero. Ahora, cuando entra al edificio de colaboradores, se pasea diciéndoles a las paredes: Bye, by io! ¡Realmente está entusiasmada!

Hay una veintena de personas que están preparándose para recibir el sacramento del Bautismo el día de Pentecostés. Entre ellos está “le vieux Abraham”. Causa verdadera devoción verle en la fila, ayudado por otros para mantenerse en pie. También se bautizarán Martin, el ferrallista que lleva trabajando con nosotras desde que comenzó la obra y que había empezado el “camino de Jesús” en Portonovo, antes de venir aquí.

Os pedimos a todos que los encomendéis en vuestras oraciones para que sean muy fieles en el seguimiento al Señor y que den testimonio con su vida de la nueva que Cristo les ofrece por medio del Bautismo. Serán, a partir de ese momento, hijos de Dios y herederos del cielo.

Crónicas desde Kalalé 23. Nuestra capilla: ¡la antesala de la gloria!

La M. Angélica ya está de vuelta en Kalalé. Ha traído de Madrid algo que anhelábamos verdaderamente: la custodia, para poder adorar al Señor. El P. Saturnino había consagrado una forma grande para ponerla en el viril. ¡Qué inmenso gozo poder adorar por primera vez al Señor aquí, en la capilla de nuestra Casa de Kalalé! Cantamos Alabado sea el Santísimo con todo el fervor que nuestras voces nos permitían. Providencialmente era primer viernes del mes de mayo, mes de nuestra Madre la Virgen.

¡Cómo nos cuida el Señor! Él y la Virgen  nos acompañan y guían en esta empresa misionera. Y en Ellos, sentimos la presencia de toda la Compañía, de nuestras familias, de las alumnas y profesores de los Colegios Mater Salvatoris, de tantos bienhechores que están colaborando material y espiritualmente con nosotras!

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Ese primer domingo de mayo fue la Misa de los niños. El P. Saturnino nos pidió colaboración para “dinamizar la ceremonia”. Hicimos cuatro carteles con la siguiente frase: ¡Es verdad, el Señor ha resucitado! Cada uno estaba escrito en uno de los idiomas que se hablan en la zona: boo, fulfulde, baribá y francés. Además, preparamos un teatrillo con los niños. A la pregunta “¿Cuál es la Buena Noticia?”, cuatro niñas debían salir corriendo de la iglesia para coger cada uno de los carteles, traerlo y mostrarlo a todos los fieles. Entre tanto, ocho niños de los más pequeños saltaban y gritaban con alegría C´est vrai! Il est vraiment ressuscité!

Ese mismo día, por la tarde, acompañamos al P. Saturnino a rezar por el eterno descanso de una señora de la comunidad católica que había fallecido hacía tres años. Fue emotivo, pues la Palabra de Dios se proclamó en el patio central que formaban las diversas casas en las que viven los miembros de la familia y acudió muchísima gente, ya que esta señora era una persona muy querida. El Padre les habló de lo que significa seguir a Jesús: amor y misericordia con todos y para todos, especialmente para con los más débiles y pequeños. Solo de esta manera se alcanza la vida eterna.

Los carpinteros terminaron por entonces el retablo de la capilla. La Madre Ana les decía que aquello parecía la obra de El Escorial, pero, claro, ¡hubo que explicarles lo que significa esa expresión en español!! ¡¡Y que era una broma!! ¡¡Y con lo difícil que es traducir expresiones así!!

Hablando de la capilla, no os imagináis las piruetas, acrobacias y demás hazañas que hemos de hacer para llegar hasta allí si ha llovido. Después de los meses de harmatán (vientos secos y fríos del Sahara), la vida renace y con ella un verdadero enjambre de insectos diversos que nos acompaña adonde quiera que vayamos. Pero, ¡es la mejor capilla de todo Benín! ¡Y en ella se reza como si fuera la antesala de la gloria!

Estos días del tiempo pascual lo están siendo de alegría y gozo en todos los aspectos. Los Padres vinieron a comer el domingo y, a pesar de que se quejaban de “nuestros charcos” en el camino de la capilla, les pareció que entrar en ella era como estar en Mota. Hemos celebrado también el cumpleaños del P. Saturnino, a quien la Madre Valeria agasajó con sus ya famosos patacones venezolanos. A felicitar al Padre habían venido también otros sacerdotes  de la zona que, por supuesto, se acercaron a Casa para ver la capilla. ¡Se quedaron admirados y uno por uno nos pedían que abriéramos un colegio en el lugar en el que ellos se encuentran! También nos decían que enviarían niñas de su zona. Nuestra respuesta fue siempre la misma: primero, las de la Commune de Kalalé.

Crónicas desde Kalalé 22. ¡Feliz Pascua de Resurrección!

 ¡Feliz Pascua de Resurrección!

Como era nuestro deseo y nuestra esperanza, ¡la capilla estuvo terminada para celebrar el Triduo Pascual! Todo el equipo técnico, obreros, pintores… pusieron todo su esfuerzo y ánimo en ello. Lo más arduo fue la colocación de Cristo, con tres escaleras apoyadas en la pared, dos técnicos, un carpintero, nosotras…

La noche del Miércoles Santo trasladamos el Santísimo a la capilla. Valentin hizo de monaguillo. Fue una sencilla pero digna y sentida procesión del Corpus, en la que cantamos todo lo cantable y más. ¡Laus Deo! La mañana del Jueves Santo pudimos rezar con devoción, gozo y gran consuelo.

Las personas que vienen a ver la Casa se quedan maravilladas con la capilla, ¡hasta los musulmanes dicen que es lo más bonito! Cuando Gounou  entró por primera vez, se quedó admirado y repetía: ¡En este lugar no se puede hacer otra cosa que rezar!

Antes, el martes, había tenido lugar la visita de la delegación del Ministerio de Educación. Rellenaron los formularios sobre el Colegio, preguntaban por el número de pupitres, sillas, pizarras… Gracias a Dios no pusieron ninguna objeción y, para que vieran alguno de nuestros Colegios, les enseñamos el anuario 2012 del Colegio de Maracaibo. Se quedaron impresionados, decididos a ayudarnos y nos dieron el visto bueno. También visitaron la obra, vieron la evolución… Les gustó mucho y nos felicitaron por el trabajo que se había realizado.

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Aprovechando que Karim había ido a Parakou, le pedimos que nos comprara algunas plantas para decorar la capilla para la celebración del Jueves Santo. La verdad es que fue muy espléndido y quedó preciosa. Por la tarde fuimos a los oficios en la Parroquia. Allí estaban los tres Padres: presidió el P. Johnson en medio de una enorme tormenta tropical. El Viernes Santo, por la tarde, fuimos al Vía Crucis por el pueblo y, después, a la adoración de la Cruz, presidida por el P. Paul.

El sábado por la noche fuimos con Gounou hacia la Misión para la celebración de la Vigilia Pascual. Los jóvenes habían preparado un buen fuego. Comenzó la celebración fuera de la iglesia y después fuimos entrando con nuestras velas encendidas. Este año no ha habido bautizos en la Vigilia porque el grupo de catecúmenos no estaba del todo preparado; así que se decidió retrasarlo un poco, aunque los bautizos se harán dentro de este gozoso tiempo pascual. Recemos todos para que sus corazones se abran a una vida nueva cuyo centro sea Jesucristo, nuestro Salvador.

El domingo de Pascua rezamos un hermoso rosario en la Capilla, con canciones de guitarra. Estamos tan consoladas y concentradas que no nos dimos cuenta de que Camilla había llegado. Nos había escrito algunos días antes pidiéndonos que la alojáramos una noche en un viaje relámpago de una semana a Benín. Durante la cena nos contó sus últimos meses en Lyon; fue una cena “a la luz de las velas” ya que no pudimos encender la luz: ¡las hormigas voladoras habían invadido la casa y la capilla! ¡Barrimos y sacamos kilos de alas! Así, como suena. La vela del Santísimo también estaba plagada de hormigas… Total: ¡manos a la obra! ¡¡No podíamos irnos a la cama dejando al Señor con tanto bicho!!

El lunes de Pascua seguimos conversando con Camilla. Los Padre nos habían invitado a comer con ellos el cordero pascual y ella también se unió al festejo. Vinieron, además, dos Padres lazaristas polacos, de Biró. Después de la sobremesa, todos ellos vinieron con Nayak, el seminarista indio, a conocer nuestra Casa. Al entrar en la capilla exclamaron: ¡Nunca habíamos visto en Benín una capilla tan bonita! Les gustaron mucho las tallas de Cristo y de la Virgen.

En la octava de Pascua, el Señor nos ha regalado unos días de tranquilidad que hemos aprovechado para avanzar con las programaciones para el curso que viene. ¡Nuestro primer gran reto! También, para invitar a los obreros a una comida y agradecerles ese inmenso esfuerzo que han hecho para terminar la capilla a tiempo.

Crónicas desde Kalalé 21. Los contrastes que vivimos por aquí

Estas últimas semanas han sido un no parar de gente que venía a saludarnos, a inscribir a niñas para el próximo curso, a pedir ayuda…

Como recordaréis, en la última crónica, la anterior a esta, nos quedamos en el primer día de la toma de medidas para el uniforme y la formalización de la inscripción. El segundo, debido al retraso de la costurera y del sastre, ¡hasta la M. Valeria tuvo que hacer sus pinitos en corte y confección!

La sobrina del sastre, que es católico, era una de las inscritas para la matrícula en el Colegio. Al preguntarle a éste por la ausencia de la niña, nos confesó profundamente compungido que su hermano no quería traerla para que no se hiciera católica. Al propio sastre, sus suegros quisieron quitarle a su mujer porque era católico, pero ella se negó. Estos episodios son frecuentes en un lugar de primera evangelización pero confiamos en que el amor que mostremos a sus niñas les haga perder el miedo.

En estos días también vino por casa Genéviève, la hermana de Robert, un joven católico de Bessassi que vivía en la Misión y daba clase a los niños durante nuestro primer año aquí. Está en el último año de Bachillerato y nos ha pedido si podríamos admitirla como profesora.

Esta afluencia de gente que viene al Colegio obedece a factores diversos, algunos tan simpáticos como el hecho de que el jefe de la obra está haciendo una propaganda descarada del Colegio. CP (Curso Preparatorio, equivalente a 1.º de Primaria) ya está cerrado y con algunos en lista de espera. Nos han traído alguna niña mayor y ¡¡hasta una niña de 13 años a la que nos da mucha pena no poder admitir!! ¡Quiera Dios que, con el tiempo, podamos ayudar a las niñas que empiezan su escolarización demasiado tarde!

El 90% de las niñas que tenemos inscritas son musulmanas y nos da mucha alegría que sus padres nos las confíen . Hace poco vino la madre de una de las niñas que se acercaba frecuentemente a la Misión para saludarnos. Es peulh y ya nos había comentado el P. Paul que ella es musulmana más ferviente que su marido, por lo que probablemente no querría traer a la niña al Colegio. Pero ahí estaba, una peulh pure, pure. Nos comentó lo mucho que le preocupa el futuro de sus hijas y su convencimiento de que con nosotras estarían muy bien. Nos explicó sus conversaciones con la mayor de sus hijas, ya preadolescente, y cómo le pide que sea niña, que espere a casarse para estar con un chico. Nos dijo que en su familia quedarse embarazada soltera era una vergüenza y que para ella abortar era un asesinato. Ella no quiere eso para sus hijas. Como esta ya no puede venir al Colegio, nos traerá a la pequeña. Y, si en algún momento organizamos algo para adolescentes, nos aseguró que su hija estaría con nosotras. ¡Nos impresionó ver cuántas cosas tenemos en común y qué criterios tan acertados tenía! ¡El Señor toca el corazón del hombre bueno en todas las religiones!

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Otra mamá musulmana protestó enérgicamente porque se había quedado sin plaza (¡a pesar de ser funcionaria!, argumentaba). Acabó diciendo que iba a rezar mucho para que alguien se diera de baja. Muchos de los habitantes de por aquí nos han comentado que aprecian mucho la palabra de Dios y que si no fuera por la presión social, serían católicos y encantados de que sus hijas lo fueran.

Nuestras queridas vecinas peulh también pasaron por aquí, unas para pedir ayuda, otras porque han inscrito a sus hijas. Una de ellas estaba encantada porque Ayssiatou iba a darle clase a su hija, ya que va a venir al Colegio y no habla una palabra de francés. Esta señora vino con otra bastante mayor y nos enteramos de que ellas dos y una tercera son co-épouses, es decir, comparten marido. Este compartir no siempre es fácil porque vamos viendo que normalmente hay alguna menos apreciada por su esposo y ellas, también aquí, lo sufren mucho.

Como preparación a la Semana Santa, los Padres organizaron un acto penitencial. Como esos días coincidieron con uno de esos periodos de vacaciones que tiene el sistema educativo francés y beninés, había bastante gente en la iglesia. Los bautizados se confesaron y no dieron respiro a los tres sacerdotes; los no bautizados se arrodillaban ante la cruz en un gesto de arrepentimiento. Los tres sacerdotes se confesaron entre sí y ese hecho asombró a los trabajadores católicos de la obra por la humildad que esto suponía.

Valentin, nuestro cocinero, es todo un personaje. ¡Hemos descubierto que no desperdicia un minuto para hacer apostolado con los kalalienses!! Se ha hecho muy amigo de Gounou y le está ayudando mucho en su camino de fe, pero, además, ¡es todo un defensor de la vida consagrada y no para de hablarles a sus vecinos de nuestra vocación! Lo que más le llama la atención es el cariño con el que tratamos a los niños. Su argumento es: “¿Tú has visto a tu mujer hacer eso alguna vez? Ellas no tienen hijos suyos y por eso tratan con tanto amor a todos los demás”.

Todos los obreros, pintores y carpinteros estuvieron muy motivados para dejar la capilla preparada para celebrar en ella la Semana Santa. Cuando empezamos a hacer las pruebas de la pintura, llevamos un día la talla de Cristo crucificado para hacer fotos y ver cómo quedaban los diferentes colores. En ese momento, había muchos trabajadores allí y todos ellos se quedaron paralizados cuando nos vieron llegar. Algunos decían: “¡Es Jesús!, ¡Es Jesús!”. Y los católicos querían cogerlo. Y todos, incluido algún musulmán, nos ayudaron con sumo cuidado a sujetarlo. ¡Son los contrastes que vivimos por aquí!

Crónicas desde Kalalé 20. Los uniformes, el Colegio, las nuevas alumnas y las fiestas: San José y Mater Salvatoris

Hemos tenido el gozo de contar durante unos días con la presencia entre nosotras de las MM. Mercedes Díez y Ana Zamorano y de Marcial. Y ya hemos empezado a tomar medida a las futuras alumnas para el uniforme del Colegio.

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Han sido días de intenso trabajo en la obra: corrección y mejora de la técnica de trabajo de los albañiles, aclaración de dudas, replanteo de zona de lavadero, jardín interior… Marcial no tuvo problemas en hacerse entender: le causó muy buena impresión nuestro segundo técnico, Aymar, habló con todos los gremios, medio en español, medio en francés y ¡hasta pudo encontrar entre los kalalienses unos simpatizantes del Atlético de Madrid!

capillaEl viernes por la tarde nos dimos un respiro y fuimos todos al Vía Crucis de la Misión. Los más fieles de nuestros obreros estaban allí presentes, rezando con gran devoción. El sábado por la tarde tuvimos una reunión con los “sabios” que nos están aconsejando en el proceso de admisión de alumnas. Por supuesto, estaban presentes el P. Saturnino, Théodore y Jéremie. Las 63 niñas que habían solicitado plaza quedaron admitidas y hemos dejado abierto todavía el plazo de inscripción.

el dia de Mater

El domingo por la tarde nos fuimos todos a Péonga para hacer diferentes visitas: a Marie, que por tener hepatitis se había tenido que ir de la Misión para recuperarse. Estuvimos también con su padre y con el catequista de la zona. Marcial, con su cámara de fotos, se ganó a todos. También fuimos a ver a la otra Marie, la de Kindaroukpérou, a la que encontramos mucho mejor; a Rose, estudiante del curso de Terminal, que dio a luz a una niñita en diciembre. Junto a ella estaba el padre de la niña. ¡Pedimos al Señor que les conceda la gracia de formar una santa familia!

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El 19 de marzo celebramos durante todo el día la solemnidad de San José. La Madre Valeria renovó los votos temporales, sintiéndose muy unida a sus hermanas co-junioras que también renovaban por estos días. ¡¡Gracias a las MM. Mercedes y Ana, la representación de la Compañía del Salvador era más nutrida!!

Rosario del dia Mater

Antes de que “la delegación española” volviera a España, dimos un paseo por Kalalé pues Marcial no podía irse sin conocer el mercado y la M. Ana el “casco antiguo”. Ya que estábamos por allí, aprovechamos para visitar a Marie Reine, la madre de Zacharie, que estaba haciendo granizados para vender. Las Madres y Marcial se marcharon el viernes 21.

Ese mismo día, por la tarde, vinieron los americanos que están instalando los paneles solares para decirnos que habían terminado su trabajo, que ya estaba funcionando en Casa la energía solar. ¡Dimos gracias a Dios! A la mañana siguiente, vino el técnico canadiense para explicarnos cómo es la instalación y el funcionamiento de los distintos elementos que componen el sistema. Él estaba muy contento y orgulloso de su trabajo.

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El lunes 24 empezamos a llamar a las familias que habían solicitado plaza para decirles que podían venir a formalizar la inscripción y traer a las niñas para tomarles las medidas del uniforme. Para ello, instalamos un despacho provisional en el pasillo norte de nuestra Casa. Gounou era nuestro traductor con los padres que no entendían el francés.

En la solemnidad de la Anunciación nos unimos desde por la mañana, con la Santa Misa, a toda la Compañía del Salvador. Y quisimos hacer algo especial: Aymar había trazado el “MS” que irá en la fachada oeste del edificio de Comunidad. Como el pintor estaba en Casa, decidimos que podría ser una buena ocasión de felicitar, con este símbolo, a toda la Compañía pues empezaba a hacerse realidad de este modo una de los grandes deseos de nuestra querida Fundadora: ser misioneras, llevar a Cristo y su Evangelio a quienes no lo conocen, extender el Reino de Dios. El pintor se puso manos a la obra y a las seis de la tarde, cuando se acababa la jornada laboral y la luz del día, nos llamó para que inmortalizáramos el momento con una foto. ¡Nos encantó cómo había quedado!

Siendo un día tan especial, rezamos un Rosario por el terreno, con la Virgen Mater Salvatoris y cantando canciones con la guitarra en cada misterio. Por la noche, vinieron a cenar los Padres de la Misión y los miembros de la Fundación Alaine: éramos nueve en total. Sacamos todo lo que teníamos de vajilla, justo para nueve, el mantel más grande y un postre que habíamos hecho para celebrar la solemnidad. ¡Fue muy agradable!

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Al día siguiente, hicimos un “cambio” de coche con el P. Saturnino, que nos pidió el favor para llevar a los de la Fundación a la Reserva de Pendjari, en Natitingou. Con gran orgullo, nos entregó su “tartana”: todos los que estaban alrededor se reían del trueque. La M. Valeria no podía conducir porque no llegaba con los pies y el asiento no se movía; la M. Ana tuvo que ponerse el bolso en la espalda para acercarse… Aparcar el coche es otra aventura porque no tiene freno de mano. ¡Los obreros se ríen y nos miran divertidos a ver qué zona llana escogemos para aparcar! Estos son algunos divertidos efectos del compartir misionero, de poner todo a disposición del bien común y del anuncio del Evangelio.

poniendo paneles solares

El viernes 28 de marzo, a las ocho de la mañana, comenzamos a recibir a nuestras futuras alumnas con sus padres. Eran 20. ¡Estábamos muy contentas! El corazón se nos esponja al ver a las niñas y pensar en su educación. ¡Quiera Dios que podamos ayudarlas y sepamos ser instrumento de su amor infinito y de su misericordia!

Crónicas desde Kalalé 19. La peregrinación mariana a Bembéréké y el inicio de la Cuaresma

Del viernes 28 de febrero al domingo 2 de marzo, el equipo pastoral de Kalalé al completo se movilizó para la Peregrinación mariana a Bembéréké, una preciosa experiencia de fe vivida junto a los jóvenes y niños de las distintas parroquias.

Salimos de Kalalé el viernes sobre las dos de la tarde. Los niños se distribuyeron entre los coches de los Padres y el nuestro; los jóvenes y resto de peregrinos iban en un camión. Nosotras estuvimos en la parroquia del P. Alejandro con el campamento de los niños. Allí también se alojaron Teresa y Andrés, el matrimonio español que colabora con la SMA y del que os hablamos en la crónica anterior. Ayudábamos al grupo MADEB (Mouvementd´Apostolat des Enfants du Bénin – Movimiento Apostólico de los Niños de Benín).

Peregrinacion a Bembereke (3)

Los mayores durmieron agrupados por parroquias en las carpas que se instalaron en la explanada del santuario mariano Nuestra Señora de la Paz, que dirigen los Hermanos Franciscanos de la Inmaculada. Allí también habían preparado una zona denominada “Capilla de la Reconciliación”, con confesionarios en distintas lenguas al estilo de la JMJ.

La tarde del viernes, las animadoras del MADEB reunieron a los niños para cantar y bailar con ellos, al ritmo del tam-tam. ¡Disfrutaron muchísimo! 

Antes de dormir, los niños vieron una película sobre José, pues el tema de formación para este curso es el perdón. Los PP. Jarec, Edgar y Rafael atendían espiritualmente a los niños. El P. Rafael estaba al frente y en su sencillo batonou supo ganarse la atención y el cariño de los pequeños.

Peregrinacion a Bembereke (1)

La Hna. Rose, de las Hijas del Corazón de María, de Bembéréké, preparó la comida ayudada por las jóvenes del Centro de Formación que tiene a su cargo y de las aspirantes. Se desvivieron durante toda la peregrinación para atender lo mejor posible a los grupos.

El sábado comenzó con la Santa Misa, presidida por el Sr. Obispo. Providencialmente, el Evangelio hablaba del amor de Jesús hacia los niños, de hacerse niño para entrar en el Reino de los cielos. Durante la homilía, que fue entrañable y cercana, Mons. Martin Adjou les exhortó con cariño y sencillez a tratar familiarmente con Jesús y María para convertirse en verdaderos apóstoles entre sus familiares.

A media mañana tuvieron una catequesis sobre el perdón. Algunos jóvenes habían preparado una adaptación dramatizada de la parábola del hijo pródigo; la representaron en francés y batonou. A continuación, hicieron grupos de unos quince niños para continuar la historia, representarla a los demás y comentar las escenas. La idea, buena en sí misma, fue difícil de llevar a cabo dado el gran número de niños ¡Confiamos en que les habrá ayudado espiritualmente!

Peregrinacion a Bembereke (2)

Por la tarde fuimos con ellos al Santuario. Había bailes y parodias cortas preparadas para antes de la procesión. No podíamos evitar pensar en el momento feliz en que pudiéramos hacer obras de teatro y bailes en el Colegio con las peques… Cuando comenzó la procesión, nuestros niños fueron todo un testimonio de oración y piedad.

El domingo, los niños tuvieron una media hora de adoración ante el Santísimo. El P. Edgar les enseñaba a escuchar a Jesús en lo profundo de su corazón y a hablar con Él. A media mañana, fuimos todos hacia el santuario para participar en la Santa Misa de clausura de la peregrinación.

Y ya de vuelta en Kalalé, llegó el Miércoles de Ceniza e iniciamos el camino cuaresmal hacia la Pascua. Para algunos de nuestros “neo-convertidos”, como Martin, el herrero, y Gounou, el chófer, es toda una nueva vivencia de fe. Martin nos ha preguntado por el sentido del ayuno y la conversión del corazón; el jefe de los pintores tuvo una niña ese mismo miércoles y la ha llamado Marie Cendres (María Ceniza)… Este camino de conversión no es fácil para ellos: los insultan, se burlan de ellos, les excluyen a veces y les ponen en ridículo. Gounita, por ejemplo, es la única católica de su clase. Como hasta el año pasado era musulmana, sus compañeros de clase no dejan de hacerle comentarios negativos.

Otros, como Karim, el transportista, nos dan gratas sorpresas: cuando nos llevó a Cotonou para recoger baldosas y azulejos escuchó el CD de los pensamientos de la Madre Félix. Nos pidió que se lo grabásemos. ¡Y desde entonces dice que no ha dejado de escucharlo!

Colegio Mater Salvatoris Kalalé Benín

Crónicas desde Kalalé 18. Los paneles solares, las inscripciones y el comité de sabios

¡Tenemos paneles solares! La llegada del contenedor que los traía fue bastante intempestiva: el chófer avisó por teléfono en la media noche del sábado 15 de febrero y llegó a casa de madrugada, despertando a toda la comunidad y a todos los animales domésticos de nuestro vecindario. Desde luego, ¡el contenedor y su carga no pasaron inadvertidos!

Junto a los ayudantes de Karim, empezamos a abrirlo cerca de las siete de la mañana del domingo y la tarea no fue nada fácil, pues los americanos lo habían empaquetado con sumo esmero y cuidado. Tan solo habían sido descargadas dos baterías cuando tuvimos que interrumpir la tarea porque teníamos que ir a Misa y a las catequesis. ¡Nuestros domingos son muy originales!

Capilla Mater Salvatoris Kalalé Benín
A lo largo de esa tercera semana de febrero continuaron las inscripciones para el Colegio. La mamá peulh, la de los gemelitos, está muy agradecida y nos ha confiado a sus tres hijas como alumnas del Colegio. Como necesitaba las actas de nacimiento de las niñas, fuimos con ella a la Alcaldía. Y, aprovechando el viaje, llevamos también a la hija de una minusválida de la comunidad católica a hacer su jugement suppletif, un documento que se utiliza en lugar del acta de nacimiento. Cuando empezaron a hacernos preguntas sobre la niña, decidimos que recogeríamos la información y la llevaríamos otro día. Al salir de la Alcaldía, nos encontramos con la madre de la niña en el mercado. Le preguntamos los datos de la niña, Gounou nos hizo de intérprete: ¡¡impresionadas nos quedamos al comprobar que la madre ni siquiera sabía el nombre del padre!!

La verdad es que no nos faltan anécdotas. A los dos o tres días vino una señora bastante elegante a inscribir a su niña. Al rellenar la ficha de inscripción, en la casilla de la profesión del padre, escribió “CVA”. Enseguida, empezamos a preguntarnos qué podrían significar estas siglas: Chef Vétérinaire d´Arrondissement? (¿veterinario jefe de la localidad?) Preguntamos al alicatador y tampoco lo sabía…, hasta que apareció Gounou y él, que conoce a todo el mundo, nos dijo que era la mujer del chófer de la ambulancia:¡Eso era!: Chauffeur du Véhicule Ambulance! ¡¡Nos reímos mucho, porque aquí, en Benín, las siglas dan mucho caché!!

El sábado 22 de febrero fuimos con el P. Paul y un matrimonio español bienhechores de la SMA, Teresa y Andrés, a un campamento peulh donde tuvo lugar un encuentro con los sabios de la zona para presentarles nuestro proyecto del Colegio. Al llegar, nos encontramos un ambiente festivo, pues estaban en plena matanza de la vaca. Amablemente, nos invitaron a sentarnos en una choza donde nos dieron a beber la tradicional papilla de mijo y un poco de arroz no muy picante.

Colegio detalle Mater Salvatoris Kalalé Benín
El P. Paul sacó el díptico informativo que hemos hecho sobre el Colegio y comenzó a explicarles cómo habíamos llegado a Kalalé y, a continuación, presentó nuestro Proyecto de Colegio. Todos nos agradecieron mucho que compartiéramos con ellos esta noticia pues habían visto la construcción, pero no sabían de qué se trataba. Al terminar la presentación, el jefe del campamento nos regaló una bolsa con un generoso trozo de carne fresca.

El miércoles por la mañana fuimos con los Padres a Bankourou al funeral de Yacoubou, el padre de dos niños del internado de la Misión que falleció hace unos días. Fue una sencilla ceremonia. Estaban reunidos algunos miembros de la comunidad católica de la etnia gandó y algunos musulmanes vecinos. Todos los presentes rociamos con agua bendita el lugar donde estaba enterrado el difunto
También hemos recibido una visita: Enrique Johansson, que vino con Koné, el arquitecto-constructor del Colegio Mont Carmel, de Nikki, y M. Romain, un colaborador de Fundebe. El mantel de nuestra mesa le recordó a Mota y amablemente nos dijo que encontrarse aquí, en África, con Madres de la Compañía del Salvador, le hacía sentirse como en su casa. Les gustó mucho nuestra obra y las técnicas que se van empleando en ella.

Mañana partiremos a la peregrinación de Bémbéreké. Hay inscritos 49 niños: ¡todo un reto!

Crónicas desde Kalalé 17 – Primeras alumnas inscritas

Celebramos con toda la Iglesia el domingo 2 de febrero, la fiesta de la Presentación del Señor en el templo. En la procesión de entrada, las niñas de la Misión iban andando solemnemente de dos en dos y llevaban una vela en las manos. ¡Pueden imaginarse cuántas llegaron encendidas al altar…! El P. Paul, quien celebraba la Misa, aprovechó el incidente para hablarnos de cómo a veces dejamos apagar la luz de la fe que Jesús enciende en nuestros corazones y que necesitábamos siempre ser iluminados de nuevo por esta luz.

La noche anterior a la apertura de las inscripciones para el Colegio, el día 3, medio a oscuras, con ilusión y con mucha precaución –pues los puntales de la obra hacen de los pasillos una especie de carrera de obstáculos– trasladamos dos mesas y cuatro sillas al despacho, para recibir a los padres que vinieran a inscribir a sus hijas. La decoración sería nuestra más amable sonrisa, pues ni ventanas tiene todavía el cuartito. Estábamos encantadas y nos intrigaba saber cuántos vendrían.

Al día siguiente, a las ocho de la mañana en punto, vinieron nuestros dos primeros padres de niñas. Bio, el sastre del P. Saturnino, y el guarda de la alcaldía, ambos musulmanes. Al explicarles que se trataba de un Colegio católico, etc., este último nos contestó con mucha decisión: “Miren, yo soy musulmán, pero quiero darles a mi hija; no me importa si ella quiere ser católica, es más, ¡hasta puede ser “ma soeur” si quiere, pero quédensela, porque yo sé que aquí va a estar muy bien…!”. También han venido dos señoras peulh con sus hijas, quienes ya conocíamos porque han venido a lavar en nuestro pozo; resultaron ser las dos mujeres del mismo marido. La primera era “la preferida” de este y, por tanto, la que está mejor situada; sin embargo, la segunda mantiene a sus ocho hijos sola, pues su marido no se ocupa de ellos para nada. Sus tres niñas serán las primeras de los ocho en estar escolarizadas y se ve que hará un esfuerzo grande para procurarles educación. También ha venido estos días una señora cieguecita, católica y radiante de alegría, por poder traer a la niña que tiene a su cargo al Colegio de “ma soeur”. Todos quieren dejarnos a sus hijas en el internado. Casi todos los que han venido hasta ahora son de la etnia bokó; son gente muy sencilla: funcionarios, cultivadores, profesores… Algunos no saben ni firmar y, en su lugar, han dejado sus huellas dactilares.

Gracias a Dios ya han venido unas treinta y cinco niñas, de las cuales cuatro o cinco son católicas, alguna evangélica y el resto musulmanas. Cuando se lo contábamos al P. Saturnino, nos dijo en tono solemne: “Toda esta gente confía mucho en vosotras, no les defraudéis”. Así que sigan pidiendo por nosotras, para dejarle hacer al Señor todas las maravillas que quiera con estas personas, sedientas de Él.

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A mitad de semana, abrimos las cajas que contenían el Cristo y la Virgen de la capilla… ¡Qué alegría constatar que llegaron en perfecto estado! Llamamos a Aymar, a nuestros obreros católicos, a Adamou y a Gounou para que se consolaran con nosotras contemplándolas. Empezaron juntos un Avemaría para saludar a la Virgen. La reacción de cada uno y sus caras de alegría y devoción fue otra contemplación, nuevamente de la fe sencilla de los pequeños. Martin, el herrero, se quedó rezando delante del Cristo y movía los labios en silencio mientras le miraba con una cara de fervor que era una delicia. Al final, en su francés de aquella manera, dijo: Él ha “sufierto” mucho (Il a trop suffrit). Adamou se puso de rodillas y rezó un rato en silencio. Gounou se quedó maravillado con la sonrisa de la imagen de la Virgen María… Damos muchas gracias a Dios por la generosidad de la última promoción del Mater de Madrid, que ha regalado la Virgen, y la de la familia X, que ha regalado el Cristo. ¡Muchas gracias! Estamos deseosas de tener ya nuestra capilla preparada y que muchos niños y mayores se acerquen a rezar a Jesús y a la Santísima Virgen.

El miércoles 12, el P. Saturnino estaba en casa y Gounou nos avisó que un señor de Bankourou quería verle. Después de hablar con él, el Padre nos dijo que se estaba muriendo Jacobou, un señor gandó que sigue el camino de Jesús, padre de dos niños del internado, y que había pedido que le llevaran a sus hijos para despedirse de ellos. El P. Saturnino se fue enseguida. Gracias a Dios los niños llegaron a tiempo; murió unos minutos después. Por la tarde, la M. Ana y yo fuimos con el Padre, algunos de la Comunidad y los dos niños a Bankourou para la ceremonia del entierro. Llegados al poblado nos encontramos con las señoras en una choza a la izquierda, el difunto envuelto ya en una sábana blanca dentro de otra choza, y los señores cavando el agujero en el cual lo pondrían. Había un silencio absoluto, interrumpido por las oraciones en fulfulde y batonou que rezamos como pudimos, acompañando al Padre. De regreso a Kalalé, nos preguntó qué quería decir en fulfulde “Alla mobbu”, últimas palabras que el difunto había dicho a cada uno de sus hijos. Con nuestra pequeña base de fulfulde pudimos contestar que es un buen deseo para el que emprende un viaje: “Que Dios os acompañe en el camino”.

Y por último contarles que ¡ya hemos recibido las felicitaciones de Navidad por correo! Aunque sea dos meses después, nos ha hecho mucha ilusión leer las felicitaciones que han llegado. Muchas gracias.

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